
Primera impresión: Ni No Kuni
Cuando por fin parecía que íbamos a tener un juego de rol japonés con nombre pronunciable, Level-5 le pone de subtítulo a su Ni No Kuni el trabalenguas “Wrath of the White Witch”…
Cuando por fin parecía que íbamos a tener un juego de rol japonés con nombre pronunciable, Level-5 le pone de subtítulo a su Ni No Kuni el trabalenguas “Wrath of the White Witch”, que acaba de recibir una demo en PlayStation Network. Fichinescu la prueba por vos.
Ni No Kuni se volvió el juego más esperado de muchos cuando el estudio Level-5 (Inazuma Eleven, Professor Layton, Rogue Galaxy) lo anunció por sorpresa en la revista Famitsu en 2008, como el título más ambicioso de su corta historia.
El estudio responsable de los RPGs más queribles de los últimos años se uniría para este juego con el que pocos discuten es el mayor estudio de cine animado de Japón: Ghibli, fundado por Hayao Miyazaki (Princesa Mononoke, El Viaje de Chihiro, Ponyo, mucho más) en los setenta y que nunca tuvo suerte con los videojuegos… hasta ahora, porque finalmente Ni no Kuni salió en Japón en diciembre de 2010 en una bellísima versión para Nintendo DS con librito incluído y, casi un año después, en una despampanante edición para PlayStation 3 que recibió un altísimo puntaje por parte de Famitsu.
Sabíamos que Ni no Kuni saldría en enero de 2013 (¡por fin!) en Occidente gracias a Namco Bandai, pero de sorpresa nos llegó esta semana una demo de la versión de PlayStation 3, y si lo leído en los párrafos anteriores te entusiasma, descargala sin pensarlo: es un abreboca para un juego que parece cumplir todo lo prometido, al menos en sus aspectos visuales.
Para empezar, lo malo: la demo pesa tremendos 2,6GB y no dura más de cincuenta minutos (al menos si la jugamos de forma lineal), así que tenelo en cuenta antes de bajarla. Pero en la balanza lo bueno resulta magistral: Namco Bandai no sólo ha hecho un minucioso trabajo de traducción al español de todos los textos del juego (incluyendo títulos) sino que al principio ofrece algo que emocionará al que tenga aunque más no sea un pelo de otaku – voces en japonés o en inglés.
El único problema de tener los textos traducidos es que la demo no tiene escenas cinemáticas ni narración previa, así que sólo tenemos veloces resúmenes de la acción, con frases azucaradas que te dejan rascando la cabeza, como “Oliver se dirige a la espesura, donde conoce al Roble Ancestral, que le habla acerca de los unimos y la magia.” ¿Lo qué? ¿Los qué? ¿En dónde? En fin, Ni no Kuni es un cuento de hadas y a la vez un juego de rol épico así que no esperemos captar la historia (ni juzgarla, haters) por la demo.
La demo consiste de dos niveles, extracto de la aventura completa. El primero nos enfrenta casi de inmediato contra un jefe de final de nivel – sin tutorial ni nada. Es un RPG de lo más clásico, así que no hay nada que los domadores de Final Fantasy puedan temer, pero cuidado porque no es una batalla introductoria.
El mundo de Ni no Kuni es de lo más llamativo, de alto nivel visual y colorido… pero el primer nivel, que toma lugar en un claro del bosque y una caverna, no lo destaca. Las plantas son claros planos en 2D, las cataratas parecen salidas de PlayStation 2 y las texturas de la tierra muestran sus costuras de forma casi obscena, al menos para un juego de alto presupuesto. Lo que salva el nivel técnico del juego es el efecto de cel-shading y la animación de los personajes en una mezcla de 2D y 3D perfecta, la más convincente que vi hasta ahora.
Oliver tiene la onda “Masterpiece Theater” del trabajo setentero de Miyazaki (Heidi, Conan el Niño del Futuro), y su mascota Drippy tiene la libertad de trazo caricaturesco de los últimos años del maestro. El Guardian, en cambio, es un bicho salvaje pero humanoide, amenazante pero melancólico. Hay que verlo en movimiento para creerlo – hay verdaderos artistas atrás de este juego, y qué bueno que el trabajo de localización sea tan esforzado.
En el combate Oliver lanza al combate a “Marmito”, un bicho que parece tener más común con este mundo pero que es mortalmente inútil (al menos en la demo). ¿Es un Pokemón? ¿Es un aliado? No se entiende mucho. Podemos controlar los movimientos de Oliver en el combate, y resulta ser una buena mezcla de rol de acción y el combate estratégico clásico por menús de Dragon Quest y Final Fantasy. El encuentro con el Roble posterior al combate nos lanza otros 30 kilos de mitología por la cabeza – parece que este será un mundo divertido de explorar, con una densidad narrativa que hace mucho no vemos en un RPG japonés.
Cuando parecía que el primer nivel sería sólo ese combate, Ni no Kuni nos libera para conocer el área en que combatimos y luego, un mapa del sobremundo minucioso, bellísimo, donde monstruos variados nos persiguen para combatir. (mi favorito fue el Ovicornio, como suena, es una oveja unicornio). Marmito acá resulta mucho más útil que en el otro combate.
Al llegar a una ciudad encontramos dos guardias que nos permiten usar magia de una forma más original (un momento adorable, que resulta prometedor para el resto del juego) y… y ahí se acaba, porque resulta que la demo es por tiempo. A los 25 minutos termina aunque el juego todavía tenga contenido para ofrecer. ¿Qué creerá Namco Bandai? ¿Que si nos deja jugar, digamos, una hora, colmaremos nuestras ansias de Ghibli y de JRPG lo suficiente como para no comprar el juego? Al menos podemos repetir el nivel si queremos.
En fin. El segundo nivel, “la montaña de fuego” parece tomar lugar mucho más adelante en el juego. Oliver es nivel 18, tiene una capa, una amiga, y un problema – digamos, un volcán. Con solo 180 segundos para apagarlo pasamos a una breve modalidad de plataformas simple y de ahí más combate. Efectivamente esos bichitos eran onda Pokémon, Oliver tiene ahora tres, y su amiga tiene más, haciendo el combate mucho más completo. Promete. ¿Vale la pena agregar que son mucho, pero mucho más lindos que los pokemones? (al menos de los recientes). Los enemigos no se quedan atrás, como un diablito maloso llamado simplemente “Fritanga”. Bien por los localizadores.
Hay más para descubrir en esta segunda aventura, pero te lo dejo a vos – solo digamos que lo que encontrás en la cima del volcán no es nada que esperarías ver en una demo. Bajate la demo de Ni No Kuni, aunque te aviso que lo único que va a lograr va a ser entusiasmarte más con respecto al producto final. Puede ser que después de pifiarla fiero un par de veces, Famitsu la haya vuelto a pegar.
Ni no Kuni pinta como un clásico juego de rol de la vieja escuela, y aunque francamente no entienda ni una palabra de la imposible y japonesísima historia, no puedo esperar hasta el 22 de enero, día en que saldrá la versión occidental del juego. Si te interesó lo que leíste, ya sabés: 2,6GB por una horita de alegría Miyazakera.
Nota al pie: la música es de Joe Hisaishi, puro Ghibli clásico, y recuerda muchísimo a la banda sonora de Mi Vecino Totoro, pero con orquestación digna de la princesa Mononoke.
Noticias
506 notas en el archivoVer todas
“L.A. Noire” no-irá (cuac!) a la X360Entre los estudios que trabajan para Rockstar, Team Bondi es uno de los más interesantes, habiendo creado el “The Getaway” un juego que sin ser perfecto estaba repleto de buenas…
DLC final de Oblivion sale este lunesOblivion, el épico RPG de Bethesda, recibe su última expansión bajable este lunes para Xbox 360 y PC. “Fighter’s Stronghold” consta de un enorme castillo para explorar, caballeros…