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Chronicles of Pern: Dragon Riders
Chronicles of Pern: Dragon Riders / aportada por el autor

Sega Dreamcast: El paraíso perdido

Hay una tendencia exitista dentro de la prensa de videojuegos. Una ecuación que iguala buenas ventas y buena calidad, formula que pocas veces se condice con la realidad y que…

Ignacio Esains
Revista Loaded  /  Historia  |  26 de abril de 2013
1.539 palabras / 8 min

Sega Dreamcast

El paraíso perdido

Hay una tendencia exitista dentro de la prensa de videojuegos. Una ecuación que iguala buenas ventas y buena calidad, formula que pocas veces se condice con la realidad y que limita nuestro punto de vista a juegos y plataformas percibidas como triunfantes en sus respectivas guerras. Lo vimos en los primeros años del milenio, cuando se consideraba a la PC una plataforma muerta. Lo vemos hoy, cuando algunos medios y periodistas evidencian considerable placer al catalogar las bajas ventas de PlayStation Vita y Nintendo Wii U. Pero lo vivimos con claridad abrumadora en los últimos años de los noventa, cuando Sega lanzó su fallida pero emocionante consola hogareña Dreamcast, pocos meses antes de que Sony demoliera a la competencia con la llegada de PlayStation 2, la consola más vendida de la historia.

Crazy Taxi / igdb

Hoy es casi un cliché hablar de Dreamcast en términos superlativos, citando a Skies of Arcadia, Jet Grind Radio, el inclasificable Seaman y el eterno Shenmue entre los mejores juegos de la historia, pero aunque sea cómodo llenar esa casilla en nuestra educación gamer y guardar esta sublime consola en un cajón con ese puñado de juegos, Dreamcast amerita una exploración más profunda. Una perspectiva moderna sobre su catálogo inconformista, subversivo, y autoparódico.

La influencia de Shenmue

La fama actual de Shenmue está bien ganada, no por su repercusión pero sí por su influencia. En la década del noventa, el concepto de juegos de mundo abierto había encontrado en PC a sus pioneros como The Elder Scrolls: Daggerfall o el primer Grand Theft Auto en 2D, pero la arquitectura de Dreamcast se combinó a la perfección con la ambición de sus estudios de desarrollo para pulir este género, sea con la velocidad frenética de Crazy Taxi como con las calles perdidas de Omikron The Nomad Soul, el primer juego de David Cage.

Pero entre estas reconocidas conversiones se pierde uno de los pocos juegos de la ignota sucursal Studios UK de Ubi Soft: Chronicles of Pern - Dragon Riders, adaptación de las novelas de fantasía épica de Anne McCaffrey que luego de un mortalmente aburrido y extenso tutorial abre las puertas a la verdadera exploración libre de un ambiente medieval, lleno de ideas originales e intrincados sistemas. Existe una versión de PC de Pern, pero no tiene la calidad técnica de este prototipo de Dragon Age, que cruje un poco bajo su propio peso pero aún hoy se deja jugar.

Toy Commander / igdb

Skies of Arcadia y el rol

Skies of Arcadia / igdb

Otro fichín canonizado por los usuarios de Dreamcast es Skies of Arcadia, un excelente juego de rol plagado de combates al azar que está a la altura de cualquier Final Fantasy, y parece extraño que Sega no haya aprovechado la popularidad de ese género y la invasión del animé del ’99 para traducir un título notable como el RPG episódico de Capcom ElDorado Gate, cuyos 7 capítulos salieron a la venta en disco cada dos meses y que gozaba de diseños bellísimos cortesía de Yoshitaka Amano y pulida estética 2D. Otros juegos de rol que nunca vimos incluyen al experimental Lack of Love, de Kenichi Nishi (de Chibi-Robo!) y el compositor Ryuichi Sakamoto, y una locura llamada Segagaga donde nuestra misión era (irónicamente) administrar una Sega en picada y lograr convertir nuestra nueva consola en la más vendida de todas.

El compromiso de Sega con los géneros clásicos de puzles, naves, y plataformas es aún mayor que el de la propia Nintendo, y el catálogo de Dreamcast incluye varios exponentes reconocidos. Napple Tale no es uno de ellos, seguramente porque nunca salió de Japón, pero son tantos sus puntos de interés que merecería una nota individual. Napple Tale salió de Chime, un estudio formado íntegramente por desarrolladoras mujeres, y pocos mundos se parecen a su estilo que mezcla cuentos de hadas, libros infantiles, elementos de rol y plataformas 3D a la Sonic Adventure. Vale la pena probarlo sólo para disfrutar la banda sonora de Yoko Kanno y “Shippo no Uta”, el inolvidable tema de apertura cantado por Maaya Sakamoto.

Los estudios de Sega

La frustración de los fanáticos de Sega con las veleidades de la industria es comprensible – la empresa no sólo había hecho las cosas bien en términos de hardware sino que había elegido a dedo un verdadero ejército de desarrolladores para producir títulos exclusivos de Dremcast. El estudio No Cliché, por ejemplo, estaba conformado por varios de los miembros de Adeline, creadores de Alone in the Dark y Relentless (Little Big Adventure), y es responsable del magistral Toy Commander, una perversión de Toy Story, en la que un niño de 10 años recibe juguetes militares para Navidad, haciendo que sus juguetes de la infancia, liderados por su osito de peluche se rebelen y entren en combate mortal, en un juego de acción que nos permite alternar varios vehículos de altísima velocidad.

Resident Evil Code: Veronica / igdb

El estudio inglés Argonaut Games fue de los primeros en amaestrar los gráficos poligonales con juegos como Starflider y Birds of Prey, pero fue en 1993, con Starfox y la tecnología SuperFX de Super Nintendo con que se ganaron un lugar en el panteón gamer. Su mejor juego, sin embargo, saldría 6 años después en Dreamcast y como Toy Commander, es una aventura de acción vehicular casi olvidada: Red Dog – Superior Firepower.

Hoy Treyarch es famoso como el estudio “B” de Call of Duty, responsable de World at War y la serie Black Ops, pero los gamers de PC lo conocen como el estudio que en 1998 buscó innovar la esgrima simulada permitiendo controlar nuestro personaje con teclado y su brazo armado con mouse en Die By The Sword. Draconus: Cult of the Wyrm es una secuela espiritual de este fichín de culto donde el control se simplifica pero la dinámica del combate busca equilibrar de forma más realista el ataque y la defensa, con excelentes resultados.

Para terminar esta revisión, imposible descartar el género que alcanzó su pico con Dreamcast: el survival horror del aclamado Resident Evil: Code Veronica (quizás la destilación más perfecta del género) pero también de varios títulos que llevaban este género en direcciones más novedosas y que no trascendieron más allá de la consola de Sega: el juego de lanzamiento Blue Stinger, por ejemplo, que en su versión norteamericana predijo la cámara “detrás del hombro” de Resident Evil 4, los ambientes 3D reales del estremecedor Carrier, el mundo abierto de D2, o la carencia de linealidad de Illbleed, que obligaba al jugador a tomarse su tiempo para evitar las mil trampas de sus extensos niveles. ¿Estaría en decadencia hoy el survival horror si las lecciones de estos tres juegos hubieran resultado en una evolución de este subgénero?

Rez / igdb

No es casual la elección de estos títulos para resaltar el legado de Dreamcast. Cada uno de los impulsos definidos por este catálogo perdido (los mundos abiertos, la perversión de los géneros, las nuevas formas de distribución y el segundo plano que ocupa la narrativa con respecto a los tiempos y los ritmos propios de la interacción) son los que empujan a los títulos más interesantes del presente. El gamer gourmet debe mantener un ojo fijo en las tendencias del mercado y el otro en la dirección opuesta: la contracorriente. Vale la pena quedarse bizco con tal de no perderse las verdaderas nuevas tendencias.

La recepción de la prensa

Esta sección busca rescatar hitos olvidados del gaming, pero es imposible investigar sobre el pasado de nuestro hobby sin revivir las reacciones de la prensa del momento. Como Vita, como Wii U, como la ahora periodísticamente indultada 3DS, Dreamcast tuvo una recepción tibia y dubitativa de la prensa. Los avances que se le reconocen hoy a la consola, en su momento se veían como excentricidades o manotazos de ahogado, y sin especular con el futuro, ¿no es posible que pase lo mismo con los “fracasos” de hoy? Dicen que la historia la escriben los que ganan, pero los verdaderos gamers retro saben que la única manera de ganar, es jugando.

5 tapados+

  1. MAKEN X: El equipo de Atlus de Shin Megami Tensei experimentó a lo grande con este hack-and-slash en tercera persona donde no interpretamos un personaje, sino… ¿una espada?

  2. INDUSTRIAL SPY: OPERATION ESPIONAGE – Destrozado por la crítica occidental, este juego de estrategia con elementos de rol es tan adictivo como difícil.

  3. COSMIC SMASH: El juego perfecto para una secuela noventera de Tron, con un poquito de Squash, un poquito de Arkanoid, y mucha de la psicodelia del posterior Rez.

  4. SPAWN: IN THE DEMON’S HAND – Este Beat’em up en 3D de Capcom, tan frenético como cualquier juego de piñas de la vieja escuela, es un placer de a uno, pero una gloria de a cuatro.

  5. ARMADA: Otro incomprendido. Un juego de naves visto de arriba que ocultaba un complejísimo juego de rol y acción – otro mundo abierto limitado por un pésimo guión.

Aún antes del legendario Ikaruga (quizás el último título importante de la consola) los juegos de navecitas encontraron su hogar definitivo en Dreamcast con bellezas como Mars Matrix y Zero Gunner 2. En Japón, Europa y Estados Unidos, el mercado de Dreamcast sigue vivo gracias a este género, y títulos como Border Down, Chaos Field y Karous. Es más, este año salió el hasta ahora último título oficial de Dreamcast, el genial juego de naves Sturmwind.

Publicada en Revista Loaded

Historia

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