Editorial Loaded enero 2013: Alta en el cielo
¿Sentís la tierra sacudirse, gamer? ¿Escuchás el sonido de las placas tectónicas al fragmentarse? Tranqui, volve a sentarte, abrí la notebook, tomate un té de tilo. No es el…
EDITORIAL
Alta en el cielo
¿Sentís la tierra sacudirse, gamer? ¿Escuchás el sonido de las placas tectónicas al fragmentarse? Tranqui, volve a sentarte, abrí la notebook, tomate un té de tilo. No es el apocalipsis de los mayas que comentaban en tu muro ni la revuelta popular que anunciaban en tu TL, sino la verdadera revolución del fichín, la que se viene anunciando hace años. El águila ha aterrizado, señores, y es un águila pixelada, artística, elegante (el águila es el videojuego independiente, y ya paramos con las metáforas que esto está medio ridículo hace como tres oraciones).
El gaming independiente viene creciendo cada año en todo sentido: más juegos, mayor calidad, más ventas y más exposición mediática. Ya no son simples demostraciones de mecánicas innovadoras o frágiles exposiciones de estilos artísticos novedosos, sino juegos completos, con tanta atención y pulido a la historia, la jugabilidad y el estilo como cualquier triple A.
Estudios pequeños como Telltale Games, Klei y Digital Reality ofrecieron ejemplos perfectos de géneros en los que las grandes empresas suelen fallar (adaptaciones, sigilo, naves). Fez, Spelunky, Hotline Miami y Retro City Rampage nos deslumbraron y comprobaron que la diversión y la adicción nunca están lejos de la mente de los grandes diseñadores. Papo & Yo, Thomas was Alone, Proteus y Dys4ia demostraron que es posible utilizar los videojuegos como un espacio de expresión personal. Y aunque no fue santo de nuestra devoción, Journey resultó aclamado por la prensa norteamericana, y su banda sonora nominada a un premio Grammy.
Al cierre de esta edición THQ finalmente colapsó en bancarrota después de más de un año en animación suspendida. ¿La última acción pública de esta distribuidora? Apelar a la caridad indie a través de un Humble Bundle que achicó un poco más la línea que divide a los titanes de la industria de los nuevos y veloces independientes que, con pocos recursos y altos niveles de creatividad logran capturar la imaginación de los gamers.
En este número entregamos los juegos del año, y cualquier división es sólo ilusoria. Un juego creado por dos entusiastas se codea con uno de los más caros de la historia. La entrega más reciente de una franquicia matadora comparte el ranking con una modesta aventura episódica. Este 2013 llegará una tercera vanguardia, la de los kickstarters que parece augurar una utopía gamer… o la furia de miles de hardcore decepcionados. Y claro, Loaded estará ahí para escribir las crónicas del que será un año, al menos, agitado.
Ignacio Esains — Revista Loaded, 28 de diciembre de 2012